Madres de familia se congregaron en la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús de la Diócesis de Ciudad Obregón para recibir una bendición especial este 10 de mayo, durante una misa que fue oficiada por el párroco, Javier Aníbal Lauterio.
En ella destacó el rol fundamental en la humanidad de quienes son madres.
"Estamos llamados a llevar la alegría a los hermanos, esa alegría como la de las mamás. Ellas viven la maternidad con alegría, aprendamos hoy de nuestras madres que aman, porque es difícil desde el momento en que les dan la noticia, ellas dejan de tomar todo, no pueden enfermarse, tienen que ser sobrevivientes. Luego está el tener al hijo y hacerlo crecer. Pero nada se les complica porque aman, demos gracias a Dios por nuestras madres, por cada instante y momento en que han compartido su vida", mencionó.
Destacó la fortaleza que tienen aquellas madres que sufren por algún hijo que desafortunadamente fue asesinado o que es víctima de desaparición forzada.
El sacerdote elevó una oración para que Dios les conceda la gracia de todo aquello que anhelan sus corazones.
"Que cuando llegue el momento puedan escuchar la voz de Dios, que dice vengan benditos de mi padre porque estuve hambriento y en tu hijo me diste de comer, sediento y me diste de beber. Enfermo y me visitaste, mamás sigan cumpliendo cada obra de misericordia, el llamado que Dios les ha dado, que Dios les conceda la gracia de todo lo que anhelan", dijo.
Durante la misa se entregaron algunas rosas a las mamás, previo a la bendición.




