Ante el inicio del periodo vacacional de verano, mantener una alimentación equilibrada en el hogar no solo previene problemas de peso, sino que influye directamente en el equilibrio emocional y la salud mental de los menores, afirmó Ana María Rentería Mexía, coordinadora del Laboratorio de Nutrición Preventiva y Alimentación Saludable del Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON).
La profesora e investigadora de tiempo completo detalló que los niños pasarán prácticamente dos meses en casa, por lo que recomendó a padres de familia a ser precavidos con los alimentos que dejan a su alcance en el refrigerador durante el día.
Rentería Mexía destacó la necesidad de incorporar de manera habitual productos lácteos fermentados y ricos en probióticos, como el yogur, debido a los avances científicos globales que respaldan la estrecha relación entre una flora intestinal sana y el bienestar psicológico.
"En el caso de la investigación, a esta línea se le llama el eje intestino-cerebro. La microbiota intestinal modula la producción de algunos componentes, y estos componentes mejoran significativamente la salud mental", abundó.
IMPORTANTE MANTENERSE HIDRATADOS
Asimismo, la coordinadora del laboratorio advirtió que al coincidir este receso escolar con las intensas olas de calor que azotan a la región, es indispensable asegurar una correcta hidratación de los menores a través del consumo de agua natural y de frutas frescas que aporten azúcares de origen natural.
Para hacer más atractivo y fresco el menú diario, recomendó tener disponibles porciones de vegetales y frutas con alto contenido de líquidos como el pepino, la jícama, el melón y la sandía, los cuales son agradables al paladar infantil y mitigan los efectos de las altas temperaturas.
Finalmente, instó a la comunidad a aprovechar que el mercado regional cuenta cada vez con mayor disponibilidad de leches fermentadas y bebidas probióticas que antes eran difíciles de conseguir, permitiendo estructurar una dieta preventiva accesible para las familias de Cajeme.





