Para que las micro, pequeñas y medianas empresas las cuales generan el 70 por ciento de los empleos a nivel nacional puedan crecer, ayudar a detonar el desarrollo de las regiones y del país en general para convertirlo en una de las 10 economías más grandes del mundo, se requieren incentivos fiscales, mencionó Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
En conferencia de prensa posterior a la toma de compromiso del nuevo consejo directivo de la Coparmex Ciudad Obregón, el dirigente nacional del organismo que aglutina a la base empresarial mexicana mencionó que hoy los costos laborales son excesivos en México, por lo que, junto con los sindicatos en el Consejo Nacional Social, Económico y Ambiental, se construyen acuerdos para beneficio de los trabajadores.
En este, se busca establecer la deducibilidad al 100 por ciento de las prestaciones laborales y la actualización de la tabla del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a los salarios de manera que sólo sean sujetos a este impuesto quienes ganen de tres salarios mínimos en adelante, con lo que se ayudaría a los colaboradores de las empresas a tener un mayor bienestar, comentó.
Coparmex Ciudad Obregón –dijo—debe seguir creciendo, sumando a otros organismos empresariales y organizaciones de la sociedad civil, porque la esperanza del país es precisamente la sociedad civil organizada, ya que la fórmula que le va a dar el éxito a las regiones, a los estados y al país, desde lo local a lo nacional, en la realidad que hoy está viviendo México, es "tanta sociedad como sea posible, y sólo tanto gobierno como sea necesario".
Hoy es muy importante la participación de los empresarios en la persecución de los bienes comunes, lo que une al empresariado y a la sociedad, trabajando y colaborando unidos, porque será la mejor manera de enfrentar las presiones que tiene el país en lo interno y externo, comentó.
Para finalizar, expresó que lo que va a detonar el desarrollo regional es la capacidad que se tenga como región y país para atraer inversión; lo va a ser en función de que se trabaje por la seguridad, la certeza jurídica y la energía, y en el momento que se pueda capitalizar el fenómeno del nearshoring, que impacta en el desarrollo económico regional.




