Personal sindicalizado del Nacional Monte de Piedad en Ciudad Obregón, en huelga desde hace seis meses, está solicitando el apoyo de la ciudadanía del municipio de Cajeme y alrededores para poder seguir sosteniendo la lucha, dado que desde el cierre de las sucursales a nivel nacional no tienen sueldo, prestaciones ni servicios médicos.
Entrevistadas frente a las instalaciones de la casa de empeños, empleadas locales manifestaron que desde entonces han venido enfrentando una situación muy difícil, batallando para sostener a sus familias, ya que algunos de los compañeros son foráneos y no pueden siquiera dejar la plaza para irse con sus familias; mucho menos conseguir un empleo en otro lugar, pues al ser reconocida la huelga deben permanecer en la localidad hasta que esta se resuelva.
Hicieron saber que, ante su precaria situación, requieren de alimentos, por lo que quienes gusten ayudar pueden llevar al lugar donde se encuentra la casa de empeños, en calle 5 de Febrero y Guerrero (frente a la Comisión Federal de Electricidad) un kilogramo de frijol, arroz, harina, aceite para cocinar o cualquier otro alimento no perecedero, además de jabón de baño, detergente entre otros productos y artículos de limpieza, pues todo es bienvenido.
También, dijeron, se acepta la donación de cualquier cantidad de dinero en efectivo para sus traslados y la adquisición de otros productos necesarios para su alimentación. Para ello diariamente se turnan para estar realizando el boteo entre los transeúntes que pasan por esa banqueta.
TRABAJADORES Y CIUDADANOS, AFECTADOS
Por otra parte, manifestaron que la administración del Monte de Piedad no ha querido negociar de manera abierta con el sindicato, y firmó para que la huelga dure otros seis meses; esto es, hasta pasando el mes de septiembre; y mientras eso sucede, tanto las familias de los trabajadores como los ciudadanos que tienen sus prendas empeñadas son afectados por esta decisión.
Por ese motivo, hicieron un llamado a los clientes a acercarse con ellas y a manifestarse, exigiendo a la institución negociar para poner fin al movimiento, ya que aunque algunos ya liquidaron su préstamo en el banco, no pueden retirar sus joyas, algunas de muy alto valor; otros siguen refrendando pero sin esperanzas de poder recuperarlas.




