Ante los conflictos armados que se viven a nivel mundial y la violencia en la región, el Obispo de la Diócesis de Ciudad Obregón, Felipe Pozos Lorenzini, invitó a los fieles a buscar la paz en Dios, pues la paz que el mundo ofrece es pasajera y no una tranquilidad interna que prevalece.
"En estos momentos tan difíciles en el que el mundo vive la violencia y la guerra nosotros mismos palpamos la inestabilidad que vive nuestra ciudad, nuestra patria, pero Jesús sale a nuestro encuentro y nos dice, no pierdan la paz. Más de una vez lo he predicado, lo que hace fuerte a una persona es la paz, se asemeja a una casa cuando tiene protecciones, cerraduras y alarmas. Cuando perdemos la paz somos totalmente vulnerables", expresó.
Destacó que, en muchas ocasiones, la tranquilidad mundana de las personas se basa en tener salud, trabajo y tener convivencia con la familia, pero al complicarse alguna de estas situaciones, las personas se desequilibran rápidamente.
"La paz que ofrece el mundo es una tranquilidad pegada con alfileres, cuando hay trabajo, salud, cuando el matrimonio está bien, cuando somos estimados por los demás. Basta que algo salga mal y nos desequilibramos totalmente, Jesús nos ofrece una paz donde a pesar de que están complicadas las cosas hay una paz interna, es un don de Dios. Esta paz necesita colaboración", mencionó.
El Obispo pidió a los fieles seguir en oración por el cese de la violencia a nivel mundial.




