A pesar de que las bases magisteriales en la entidad se encuentran en un proceso de consulta interna para definir posibles acciones de presión, el movimiento Magisterio Sonorense descartó sumarse al paro nacional de labores convocado por la CNTE para el próximo primero de junio, confirmó el representante de la organización en la Región del Yaqui, Cristian Copado López.
El representante del movimiento explicó que las condiciones socioeconómicas actuales en Sonora no son aptas para iniciar una suspensión de labores desde principios de mes, argumentando que una medida de esa naturaleza golpearía directamente los ingresos de los docentes, un escenario que buscan evitar a toda costa.
"Aquí en Sonora las condiciones no están para hacer un paro de labores de ese tipo. Pudiera lacerar las finanzas de los trabajadores", detalló Copado López.

Próximas acciones y diálogo con autoridades
El representante aclaró que, en caso de que las encuestas internas revelen que la mayoría de los maestros adscritos al movimiento optan por el paro, este se programaría tentativamente hacia mediados de junio. Sin embargo, enfatizó que cualquier acción responderá exclusivamente a la agenda local del Magisterio Sonorense y no a las directrices de la CNTE o de algún sindicato.
Por lo pronto, la organización apuesta por la vía institucional para destrabar sus demandas. Copado López adelantó que el próximo lunes sostendrán una reunión con autoridades del Gobierno del Estado, y posteriormente trasladarán sus peticiones al Senado de la República.
Aunque el movimiento local comparte con la CNTE el reclamo de la abrogación de la Ley del Issste de 2007 para mejorar el sistema de jubilaciones, reiteraron que no se precipitarán. No descartan movilizaciones similares a las del ciclo pasado, pero advirtieron que estas solo ocurrirán si están planeadas estratégicamente bajo el contexto de Sonora y sin perjudicar la economía del trabajador.




