Dado que en México se detectan un promedio de 25 mil casos anuales de cáncer de próstata y que este padecimiento es la causa de más de 7 mil defunciones cada año, es importante el llamado a la prevención, sobre todo en los hombres mayores de 50 años e incluso menores, cuando hay antecedentes familiares, advirtió el médico internista Samuel Wong González.
Expresó que la próstata es una glándula pequeña, del tamaño aproximado al de una nuez, que forma parte del sistema reproductor masculino, la cual se encuentra por debajo de la vejiga y "abraza" a la uretra, que tiene entre sus funciones la reproducción al ser responsable de producir entre el 20 y 30 por ciento del líquido seminal.
Cuando existe un crecimiento prostático, se resienten algunos síntomas, entre los que se encuentran una reducción en la intensidad del flujo de orina, la persona se levanta durante la noche a orinar, y la sensación de no vaciar completamente la vejiga, comentó el médico.
La próstata pesa normalmente unos 20 gramos y mide unos 20 centímetros cúbicos; pero conforme aumenta la edad, va creciendo y puede llegar a medir unos 40 y hasta 60 centímetros cúbicos –que se conoce como hiperplasia prostática benigna--, con lo que este crecimiento convertirse en obstructivo y provocar la retención de orina al "ahorcar" a la uretra.
Afortunadamente, dijo, este crecimiento es benigno en el 90 por ciento de los casos y se puede dar tratamiento por dos vías, como son la farmacológica y la quirúrgica.
Si, en cambio, se desarrolla cáncer de próstata, este es la primera causa de tumores malignos en hombres mayores de 60 años, aunque en algunos casos se pueden dar en personas de 50 o menos, detectándose casos de hombres jóvenes de hasta 30 años a quienes sea detectado.
Una de las formas tradicionales de detectar formaciones tumorales es el tacto rectal, aunque actualmente existe el examen de antígeno prostático y el ultrasonido de la próstata, que complementan al primero, señaló, y expresó esta enfermedad tiene mucha carga genética, por lo que se recomienda a hombres con antecedentes familiares que se hagan los exámenes desde antes de los 50 años, cada tres a seis meses, y a quienes no tengan este antecedente, se les sugiere hacérselo una vez al año.
Para concluir, hizo saber que un 70 por ciento de los pacientes llegan tarde al diagnóstico, por lo que sigue siendo muy alto el porcentaje de hombres que fallecen por este padecimiento; que hay dos formas de cirugía cuando esta es necesario, siendo una radical, extirpando la glándula completa y una parcial, que puede llevarse a cabo apoyados con robot, y se cuenta con el tratamiento de supresión hormonal, que inhibe el desarrollo de las hormonas masculinas para reducir el crecimiento.

