El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) Ciudad Obregón, César Aguiar Arnold hizo un llamado a comerciantes y consumidores a participar en El Buen Fin 2026 con responsabilidad, transparencia y confianza, fortaleciendo el comercio local y previniendo la piratería, las falsificaciones y las prácticas de competencia desleal mediante el fomento de los negocios formales.
Expresó que, de acuerdo con la Concanaco Servytur México y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) en el país se han confiscado aproximadamente ocho millones de productos pirata, con un valor cercano a mil millones de pesos, y estimó que para El Buen Fin 2026 habría una derrama nacional de 235 mil millones de pesos, con la participación de alrededor de 200 mil negocios.
La piratería, dijo, afecta las ventas, la reputación y los empleos de los negocios familiares, además de representar riesgos para los consumidores, e hizo hincapié en que los establecimientos formales cumplen obligaciones fiscales, laborales y regulatorias, por lo que es importante impulsar condiciones de competencia justa.
A los comerciantes los invitó a verificar la procedencia de sus productos, documentar sus compras y ofrecer promociones claras, con precios, vigencias y condiciones visibles, respetando en todo momento lo anunciado durante este periodo.
A los consumidores les hizo la recomendación de comparar precios, verificar la identidad del vendedor, revisar las garantías y conservar sus comprobantes; y si una promoción parece demasiado buena para ser verdad, es importante desconfiar y verificar antes de pagar, sobre todo las que se anuncian en redes sociales y plataformas digitales.
Comentó que ante alguna publicidad considerada engañosa o irregularidad, las personas pueden acudir a Profeco para presentar su queja o denuncia, y también pueden acercarse a las instalaciones de Canaco Ciudad Obregón para recibir orientación y apoyo en la canalización de sus inquietudes ante la autoridad competente, comentó.
Para concluir, reiteró que combatir la piratería no significa criminalizar al pequeño comerciante informal, sino facilitar su formalización, ya que comprar en el comercio local y formal protege el patrimonio de las familias, respalda el empleo y fortalece la economía de la localidad.

