La misión de los padres de familia no debe ser solamente dar estudios y alimento a los hijos e hijas, sino formarlos en la fe para que alcancen la santidad a lo largo de su vida, dijo el Obispo de la Diócesis de Ciudad Obregón, Felipe Pozos Lorenzini, al dar una bendición especial a progenitores.
"Papás, hay que estar muy agradecidos con Dios, agradecer el don de la paternidad, la meta no es educar a los hijos solamente, llevarlos al colegio, criarlos, sostener la carrera, la universidad, no, la meta es que los hijos lleguen al cielo. Dios les ha dado hijos, Dios espera santos", mencionó.
El Monseñor también destacó que la paternidad del hombre está unificada a la de Dios, por lo que la meta de los padres no concluye cuando los hijos terminan sus estudios, ni cuando son profesionistas.
"La paternidad física, biológica, espiritual, y emocional de los papás es participación de la paternidad de Dios, la paternidad termina cuando los hijos llegan al cielo, es en ese momento", dijo.
Pozos Lorenzini resaltó que, en el caso de los padres que se han adelantado, siguen intercediendo por la salvación de sus descendientes.
"Los papás que se han adelantado interceden, oran por nosotros, nos alcanzan, nos cuidan hasta la hora de encontrarnos con ellos", mencionó.
El Monseñor enfatizó en que los hijos tienen el mandado de honrar a sus progenitores en sus vidas, como lo dictan los mandamientos de Dios.





