La conclusión anticipada del proceso de regularización vehicular, el 31 de diciembre pasado, provocó la acumulación de autos "chocolate" sin regularizar, que, con los que han seguido ingresando al país, actualmente suman más de 250 mil a nivel nacional y cerca de 50 mil en el estado de Sonora, por lo que urge la definición de un programa que venga a poner fin a la problemática de sus poseedores, expuso Fidel Lugo Ayala.
El presidente nacional de Sippafa AC dijo que esta situación ha venido siendo aprovechada por vivales que han fraudeado a ciudadanos confiados en las ofertas que éstos vienen haciendo de supuestas regularizaciones vehiculares, las cuales han sido negadas incluso por la autoridad hacendaria en Baja California, mucho tiempo después de que el propio dirigente lo advirtiera para que tuvieran cuidado y no se dejaran engañar.
Aclaró Lugo Ayala que las regularizaciones no se han vuelto a dar una vez que el decreto concluyó, y lo único que en este momento se puede hacer es la importación definitiva de vehículos como de otras mercancías de procedencia extranjera, pero sólo en las fronteras y a través de una agencia aduanal, pero el costo es un poco elevado.
Por eso es que las organizaciones en defensa del patrimonio familiar han estado solicitando al gobierno federal que acerque el servicio a los municipios donde existan recintos fiscales en puertos marítimos y aeropuertos, donde se cobren cuotas módicas tanto por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) como de las mismas agencias aduanales, para que pueda terminar el problema que representan los autos también llamados "pafas", agregó.
Finalmente, dijo que una vez que se legalice mediante dicho mecanismo a todas esas unidades, entonces, en lugar de cerrar la frontera, esta debe quedar abierta, pero ahí, todos los autos deberán pagar su cuota de importación antes de ingresar al país.

