Padres, feligreses, seminaristas y el Obispo de la Diócesis de Ciudad Obregón, Felipe Pozos Lorenzini, peregrinaron este 25 de julio por las calles de Ciudad de México hacia la Basílica de Guadalupe, donde encomendaron sus necesidades a la Virgen María, y le dieron gracias por las bendiciones que les ha concedido.
Durante una solemne misa celebrada en la Basílica, el Obispo de la Diócesis de Ciudad Obregón destacó que, con esta peregrinación, los fieles se reencontraron con Jesús por medio de su madre.
"Esta tarde hemos venido en peregrinación para encontrarnos con nuestro Señor por medio de nuestra Santa María de Guadalupe, ella pidió esta casita, le dijo a Juan Diego aquella mañana de 1531, deseo vivamente que se me construya una casita. Para eso venimos hermanos, para encontrarnos con Jesús, él ha salido a nuestro encuentro, nos ha hablado en su palabra", expresó el Monseñor.
Llamó a los fieles de la Iglesia Católica para que mediten sobre la misión que Dios tiene para ellos, pues resaltó que cada uno de ellos fueron elegidos para llevar su palabra.
"Yo los invito a cada uno de ustedes a contemplar que han sido elegidos por Dios desde toda la eternidad. No es casualidad la familia en la que nacimos, la escuela que frecuentamos, los amigos que hemos tenido, el esposo, la esposa, los hijos, el trabajo. Cada uno de nosotros, al igual que el apóstol Santiago hemos sido elegidos", dijo.
Cerca de 800 peregrinos de la Diócesis de Ciudad Obregón estuvieron presentes.




