Una manifestación llevaron a cabo decenas de familias de la comunidad de Buenavista, a la altura de la planta potabilizadora con la que se cuenta, debido a que exigen que el servicio del agua potable sea de calidad; dieron a conocer que se encuentran en riesgo pues el líquido vital que se les suministra es insalubre.
Con botellas en mano de agua sucia, que es como sale al interior de las viviendas, los inconformes hicieron un llamado a la alcaldesa interina de Cajeme, Claudia Santacruz, así como al gobernador Alfonso Durazo, para que se atienda esta situación con urgencia, pues se tenía agendada una reunión con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el Organismo Operador Municipal de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Cajeme (Oomapasc), y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) el mes pasado, para dar seguimiento a la situación que se vive, sin embargo, no ha habido encuentro.

"Tenemos desde el primero de septiembre sin agua, siempre es la misma problemática. La cosa es que cuando llueve la bomba no se puede prender porque jala el lodo, así que nos quedamos sin agua, está la potabilizadora nueva que no está en uso y es lo que estamos esperando. Queremos que nos pongan atención las autoridades, estamos desesperados", dijo María Julieta Esquer.
Mencionaron que a diario deben de comprar agua purificada, pues aun cuando sí hay servicio cuando no caen precipitaciones, esta está sucia la mayoría del tiempo, lo que puede traer complicaciones de salud. Esta situación afecta su economía familiar, mientras que quienes no tiene para adquirir agua en las tiendas no tienen otra opción más que beber la que se les brinda.
La respuesta que les ha dado el Oomapasc a sus necesidades es que siguen realizándose nuestros y revisándose el caso, sin que haya una solución definitiva hasta el momento.
Los habitantes se encuentran preocupados principalmente por los adultos mayores y los estudiantes.
Más de 300 familias se ven afectadas por esta situación aproximadamente.

