Para darse una idea de la importancia que tiene este órgano, expresó que, a nivel mundial, 32 por ciento de todas las muertes son por enfermedades cardiovasculares y en 2022 fueron 19.8 millones de muertes por esta causa; en México 24 por ciento de las defunciones ocurridas en 2024 correspondieron a enfermedades del corazón, con 192 mil 563 defunciones.
El infarto es una de las principales manifestaciones de la enfermedad cardiovascular; la principal causa de muerte se refiere al conjunto de las enfermedades cardiovasculares y enfermedades del corazón, no al infarto aislado, expresó el médico.
Entre los siete hábitos, que son claros y fáciles de empezar, está la alimentación cardiosaludable, que consiste en ingerir más verduras, frutas, leguminosas, granos integrales y pescado; menos sal, azúcares, frituras y ultraprocesados, mencionó.
Asimismo, recomendó hacer actividad física diaria moviéndose todos los días; para muchos adultos, de 30 a 60 minutos de caminata es un excelente inicio, y con ello mantener un peso saludable. Invitó a buscar hábitos que se puedan mantener y no dietas extremas.
Como cuarto hábito, indicó, está controlar la presión, colesterol y glucosa, pues conocer sus cifras permite actuar a tiempo y exhortó a hacerse revisiones periódicas, siguiendo el tratamiento indicado.
No fumar y evitar alcohol en exceso, es otro hábito positivó, por lo que advirtió que no existe un nivel seguro de tabaco, así que es mejor evitar el humo, así como el consumo nocivo de alcohol, para proteger al corazón.
Dormir y manejar el estrés es otra forma de procurar una mejor salud para el corazón, pues si se tiene un horario regular de sueño, descanso suficiente y momentos diarios para relajarse, respirar y convivir, se tendrá un músculo cardiaco más sano.
Llamó asimismo a cuidar los vínculos y pedir ayuda a tiempo, ya "que la familia, los amigos y el apoyo emocional importan", e indicó que, ante dolor u opresión en el pecho, falta de aire, sudor frío o malestar intenso, se debe buscar atención de urgencia.

