En el estado de Sonora, la transformación llegó para quedarse, y eso se observa al recorrer cualquier punto de la geografía, tanto al norte como al sur y centro del estado, en la gran aceptación que los gobiernos de la 4T tienen entre la población, manifestó la senadora Guadalupe Chavira, al acompañar en conferencia de prensa al alcalde con licencia Javier Lamarque Cano, quien aspira a coordinar los comités de defensa de la transformación y la soberanía nacional en la entidad.
Mencionó, asimismo, que la biografía cuenta, en el caso de Javier Lamarque, previo a la elección de 2024, él siempre se definió a favor de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y es considerado como de los más consecuentes y congruentes dentro del movimiento de la 4T.
Sonora –dijo-- necesita certidumbre y confianza, y Javier Lamarque ha demostrado que puede dar esa garantía, pues ha gobernado Cajeme en varias ocasiones, habiendo llegado con buenos números en 2021, pero refrendando con muchos más sufragios en 2024.
Por su parte, Lamarque Cano expresó que sigue recorriendo todo el estado, donde ha sostenido reuniones pequeñas y grandes, dentro del proceso actual, que es parte de la preparación rumbo a 2027.
En cuanto a por qué es la mejor opción para encabezar los comités de defensa de la transformación, indicó que desde el 2021 que él llegó a la presidencia municipal y hasta la fecha, han disminuido en gran medida algunos delitos, como los homicidios que se redujeron en 57 por ciento, al igual que los robos. La extorsión y el secuestro prácticamente no existen en Cajeme, afirmó.
En cuanto al alumbrado público, este mejoró al cancelar un contrato que no era beneficioso, por uno con mejores condiciones, que permitió sustituir y dar mantenimiento constante a 40 mil luminarias; además se han rehabilitado tres millones de metros cuadrados de calles, que equivalen a 220 kilómetros lineales de vialidades de 14 metros de ancho (casi la extensión de la carretera de Ciudad Obregón a Hermosillo).
Finalmente, advirtió que rumbo al 2027 se trata no sólo de ganar, sino de generar confianza rumbo al 2030, cuando se jugará la gubernatura de seis años para empatarla con la contienda por la presidencia de la República.




