Tras 9 años de preparación en el Seminario Diocesano de Ciudad Obregón, José Gabriel Arana Pasos, Enrique Ruiz Flores, Manuel de Jesús Torres Flores, y Adrián Valenzuela Valenzuela harán sus votos ante el Obispo Felipe Pozos Lorenzini para convertirse en Diáconos el próximo 11 de febrero.
Los jóvenes, originarios de Navojoa, Huatabampo y Cajeme, dieron a conocer su sentir ante esta nueva fase de su vida, y su experiencia al dar el “si” al llamado de Dios.
DE LA MANO DE DIOS
“Me siento muy feliz, muy contento y nervioso, por esta nueva vida que comenzará el 11 de febrero. Me siento confiado porque sé que la obra es de Dios y no mía, él siempre camina conmigo, estoy muy motivado de servirle a Dios en esta Diócesis, Dios ha sido un padre misericordioso conmigo y me invita a compartir esa misma misericordia con los demás, con su pueblo”, expresó José Gabriel, de 25 años.

“NO TENGAMOS MIEDO DE ESCUCHAR EL LLAMADO”
Enrique Ruiz también dijo sentirse entusiasmado por esta nueva encomienda, y envió un mensaje a los jóvenes para que no tengan miedo de escuchar el llamado que Dios tiene pare ellos.
“Me siento muy emocionado, nervioso, pero sobre todo muy agradecido con Dios por esta oportunidad que me da. Muy feliz por todo lo que me ha tocado vivir en este tiempo. Me gustaría darles un mensaje a los jóvenes, primeramente, que no tengan miedo de preguntarle a Dios qué es lo que espera de ellos, Dios nos llama a seguirlo y hay que preguntarle qué es lo que nos va pidiendo a cada uno”, dijo.

VOCACIÓN DESDE LA INFANCIA
Por su parte, Manuel de Jesús Torres Flores, explicó que en su caso sintió el llamado desde temprana edad, al servir como monaguillo en la parroquia de la Santa Cruz.
“Lo voy procesando poco a poco, pero la alegría es más grande, sé que el Señor me invita a seguirlo y sé que él también da la gracia. Mi vocación nació cuando yo tenía entre 5 y 6 años, exactamente no puedo decir la hora ni día, pero me llamó cuando era niño, yo era monaguillo de la parroquia de la Santa Cruz allá en la colonia Villa Bonita, fui creciendo y fui viendo al sacerdote Luis del Real, actualmente es mi tutor espiritual, Dios mediante él me fue llamando, hasta que dije quiero ser sacerdote”, compartió.

“DIOS NOS LLAMA A SER VALIENTES”
Adrián Valenzuela Valenzuela resaltó que, aunque en su proceso de preparación dentro del Seminario Diocesano de Ciudad Obregón, tuvo dudas ocasionales, Dios lo guió en todo momento, por lo cual hizo un llamado a la valentía cuando el Señor llama.
“Me siento muy contento de recibir la ordenación Diaconal, me siento con una actitud agradecida hacia Dios por llamarme, por elegirme. Muchas veces le decía al Señor te equivocas conmigo, pero él es bueno, nos llama, nos invita a no tener miedo, a ser valientes. En mi primer encuentro vocacional fue un 11 de febrero del 2017, por gracia de Dios la ordenación será también un día 11 de febrero, 9 años después”, dijo.

El Obispo Felipe Pozos Lorenzini destacó que son los Diáconos una figura fundamental dentro de la Iglesia Católica. “Ya es parte del sacramento del orden, nuestros hermanos ya pueden anunciar o predicar la palabra de Dios, ya pueden bautizar, pueden presidir el sacramento del matrimonio, puede dar la bendición con el Santísimo Sacramento Eso es una bendición para la Diócesis, estos hermanos nuestros han experimentado el llamado de Dios, él los llama y por eso, primero Dios, el próximo 11 recibirán la ordenación”, mencionó.

El 11 de febrero también se conmemorará la Jornada Mundial del Enfermo en la Diócesis de Ciudad Obregón.




