El subsidio del 31.25 por ciento otorgado el fin de semana por el Gobierno mexicano al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) viene a diluir, de momento, el riesgo de un fuerte incremento esperado al precio final de los bienes y servicios, derivado del aumento que tendrían las tarifas del transporte carretero, el cual se realiza en unidades mayormente movidas con diésel, manifestó Luis Núñez Noriega.
El economista y exdelegado de la Secretaría de Economía federal en el Estado de Sonora consideró que, si continúa la tensión a raíz del bloqueo impuesto por Irán al paso de los buques petroleros en el estrecho de Ormuz, los precios internacionales del petróleo continuarán al alza y dicho subsidio anunciado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público deberá estarse replanteando continuamente mientras la crisis en aquella región continúe.
Ello porque este combustible es fundamental en el transporte de las mercancías que diariamente se movilizan a lo largo y ancho del territorio nacional, afirmó el experto en temas de geopolítica.
Actualmente se vive la tercera semana de la conflagración, que se ha venido complicando debido al cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 por ciento del petróleo que se mueve a nivel mundial, y ello afecta a la economía global, manifestó Núñez Noriega.
Recordó que antes del inicio del conflicto, la mezcla mexicana de petróleo se situaba en un valor de 63 dólares por barril y actualmente supera ya los 90 dólares; con ello —externó— México obtiene mayores ingresos, pero al estar produciendo menos del 50 por ciento de los combustibles que se requieren en el país, debe importarlos, lo que hace que se genere un desequilibrio que deriva en el incremento de los precios.
Es por ello que el estímulo al diésel deberá estarse revisando constantemente, sobre todo si el precio del barril de crudo mexicano sobrepasa los 100 dólares, advirtió.




