Con el propósito de acercar al público a la manera en que se vive la Jiak Wáejma (la Cuaresma yaqui) fue inaugurada la exposición "Tiempo Sagrado entre los Yaquis" en el Centro de Culturas Populares e Indígenas de Cajeme.
La explicación estuvo a cargo de Domitila Molina, originaria del pueblo de Pótam, quien compartió el significado de este periodo fundamental para la Tribu Yaqui.
La Jiak Wáejma es uno de los tiempos más sagrados dentro de la cosmovisión yaqui. Surge del sincretismo entre la tradición católica y las creencias ancestrales del pueblo, y representa un periodo de purificación espiritual, reflexión y renovación comunitaria.
Durante estas semanas se conmemora la Pasión, muerte y resurrección de Jesucristo mediante ceremonias, procesiones, cantos y el cumplimiento de cargos tradicionales que fortalecen la identidad cultural.

EL INICIO DEL CICLO CEREMONIAL
El Miércoles de Ceniza marca el comienzo formal del ciclo. Desde temprano, el tambor anuncia la actividad en la guardia tradicional de los fariseos o chapayekas.
La ceniza utilizada proviene de la quema de la palma bendita del Domingo de Ramos del año anterior. A partir de ese momento, los fariseos asumen su cargo, símbolo de disciplina, justicia y compromiso espiritual dentro de la estructura ceremonial yaqui.
Uno de los momentos más relevantes es la Fiesta de Ramos, celebrada el penúltimo sábado de la Cuaresma.
En ella participan danzantes, cantoras y autoridades tradicionales, bajo la organización de un principal que cumple una manda durante tres años consecutivos, garantizando la continuidad del ritual.
Es importante destacar que la danza del venado no se realiza durante la Cuaresma, sino hasta después de la Fiesta de Ramos, marcando así la transición hacia los días mayores de la Semana Santa.

MÁSCARAS, ESPADAS Y SIMBOLISMO
La exposición también resalta el significado de las máscaras y espadas de los fariseos. Las máscaras representan el Juya Ánia (mundo natural) y reflejan el respeto del pueblo yaqui por la naturaleza.
Las espadas, una grande y otra pequeña llamada "lengua", funcionan como medio de comunicación ritual, ya que el fariseo guarda silencio al portar la máscara con un rosario en la boca.
Más que una tradición religiosa, la Cuaresma yaqui es una expresión viva del patrimonio cultural e identidad del pueblo yaqui, transmitida de generación en generación como un compromiso colectivo de fe, memoria histórica y pertenencia cultural.





