El entorno actual para el sector empresarial se vislumbra complicado, sobre todo porque además de la incertidumbre por el tema del tratado comercial de América del norte (T-MEC), en el contexto interno tampoco existe una real certeza jurídica para los inversionistas, quienes se muestran sigilosos y a la espera de que haya claridad en algunos aspectos, tanto de tema legal como fiscal, comentó.
Un aspecto que les genera temor es el del bloqueo de cuentas por parte de la autoridad hacendaria, pues si se les detecta algo que el sistema señale como sospechoso, se les puede bloquear una cuenta bancaria, y si bien les va, pueden estar seis meses sin poderla utilizar, con lo que les cae una serie de problemas, tanto fiscales, de acreedores como laborales, pero que puede alargarse hasta por dos años o más, lapso en el que ninguna empresa puede aguantar sin colapsar, advirtió.
El caso del comercio de Ciudad Obregón es un ejemplo de la situación económica, pues cada vez se ven más de ellos cerrados, y no se abren nuevos, o los que abren cierran pronto; en esto tiene que ver la falta de estímulos gubernamentales, dijo el entrevistado.
Tres grandes factores le corresponden al gobierno, pero no se están dando como es debido; uno de ellos es la seguridad pública, el otro es la certeza jurídica y el tercero, la salud, afirmó Gutiérrez Mndívil.
Recordó el entrevistado que grandes naciones como China y la Unión Soviética (hoy Rusia) fueron ejemplos de comunismo cerrado, pero hoy sus economías se han abierto y con ello, se ha dado un gran crecimiento y desarrollo, a diferencia de México, donde la economía está deprimida por malas prácticas gubernamentales que ahorcan al empresario y frenan la inversión.




