La salud y el cuidado personal se han convertido en un servicio cada vez más costoso para las familias en Sonora, luego de registrar una inflación anual del 6.09 por ciento durante la primera quincena de junio, un incremento que impactó de forma directa a los ciudadanos que requirieron servicios médicos, productos farmacéuticos o aparatos ortopédicos, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
De acuerdo con los resultados del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el costo general de los medicamentos aumentó en un 3.37 por ciento en la entidad. Entre los productos de uso común que más afectaron la economía local se encuentran los antiinflamatorios con un alza del 11.22 por ciento, los antigripales con un 6.41 por ciento y los analgésicos con una variación del 2.02 por ciento.

El encarecimiento también alcanzó a las familias que luchan contra padecimientos crónicos. El precio de las medicinas especializadas para tratar la diabetes subió un 7.98 por ciento, mientras que los fármacos gastrointestinales avanzaron un 6.26 por ciento y los de tipo cardiovascular registraron un incremento del 1.96 por ciento.
La atención en consultorios y laboratorios no se quedó atrás; las consultas médicas sufrieron un incremento anual del 5.89 por ciento, en tanto que el costo de los análisis clínicos se elevó un 8.56 por ciento en el estado.
Sin embargo, los conceptos que verdaderamente castigaron las finanzas de los sonorenses fueron los servicios hospitalarios. El reporte oficial detalla que la hospitalización general se disparó un 13.16 por ciento, mientras que el gasto por hospitalización de parto aumentó un 11.42 por ciento. Por último, las intervenciones quirúrgicas registradas ante el indicador variaron un 2.11 por ciento.





