En la construcción de 10 casas en la comunidad de Bahía de Lobos (municipio de San Ignacio Río Muerto) trabajaron 350 jóvenes voluntarios durante este fin de semana, con el objetivo de garantizar un hogar a familias de escasos recursos que así lo requieren; se trata del programa Construyendo Comunidades Integrales, que se pone en marcha cada año.
Misael Rayos, coordinador del programa en el estado de Sonora, destacó que se contó con la participación de estudiantes de bachillerato y también de universitarios, quienes por estos 3 días brindaron su esfuerzo para llevar a cabo esta importante labor, pues existen zonas en donde personas no cuentan con una vivienda digna.
El año pasado participarán más de 400 alumnos voluntarios, pertenecientes al Instituto Tecnológico de Sonora (Itson), LaSalle, entre otras escuelas. La asociación no les regala las casas a los beneficiarios, pues ellos pagan un "firme" de cerca de 30 mil pesos. Además, se realiza todo un proceso de análisis antes de realizar edificaciones en comunidades.
Primero tiene lugar un filtro social por medio de un mapeo y se planea la intervención que se hará en la comunidad. Se hace un análisis de la comunidad a nivel estadístico, después se visita a las familias para constatar cómo es que viven, cuáles son las necesidades de la comunidad y finalmente se hace la ejecución del proyecto.
En cerca de 18 años se ha trabajado en 12 estados.




