Con la colocación de nidos artificiales en la Laguna del Náinari, el gobierno municipal busca proteger los huevecillos de la carpa Koi, especie que habita en las aguas de la también llamada Novia de Cajeme; con el inicio de la temporada de calor comienza la reproducción de estos peces.
Estos nidos se encuentran elaborados con rafia y se mantienen suspendidos en el agua mediante boyas, lo que permite crear una estructura similar a las plantas acuáticas naturales. El diseño en mención garantiza que las carpas Koi depositen sus huevecillos en un entorno más seguro y protegido.
Rubén Gastelum, director de Desarrollo Rural en Cajeme, explicó que la estructura de estos nidos incluye un flotador y un contrapeso que permite mantenerlos en posición dentro del agua, lo que imita la presencia de vegetación marina y atrae de manera natural a esta especie.
Los nidos artificiales cumplen una función clave, ya que también ayudan a proteger los huevecillos del llamado pez diablo, una especie invasora que se alimenta de ellos y que representa una amenaza para la reproducción de otras especies en la Laguna.
Cabe señalar que las carpas Koi ayudan a reducir la turbiedad y favorecen el equilibrio del ecosistema acuático, por lo que su protección resulta prioritaria para la Dirección de Desarrollo Rural de Cajeme.
La introducción de carpas Koi en la Laguna se realizó el año pasado con el objetivo de contribuir a mejorar las condiciones del agua.




