Sonora Cibersegura contabilizó 958 reportes de fraude cibernético durante 2025 en el estado. Cajeme concentró el 37.5 por ciento de ellos, unos 359 casos, solo por detrás de Hermosillo. Entre las modalidades más frecuentes aparecen las páginas falsas que suplantan la identidad de marcas conocidas.
Ese contexto ayuda a leer lo que ocurrió este año con los casinos en línea en México. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, vigente desde 1947, empezó a moverse en 2026, y los cambios alcanzan directamente a quien abre una plataforma de juego desde su celular en Ciudad Obregón.
¿QUÉ CAMBIÓ EN LA LEY DE JUEGOS Y SORTEOS EN 2026?
La Secretaría de Gobernación es la autoridad que autoriza y supervisa el juego en el país, a través de su Dirección General de Juegos y Sorteos. Durante décadas lo hizo con una ley redactada en 1947, pensada para ferias, sorteos y salas físicas, no para aplicaciones en un teléfono.
En 2026 llegaron los primeros ajustes de fondo. El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios que pagan los operadores de juego pasó del 30 al 50 por ciento. La Segob también impulsó una reforma que introduce licencias digitales obligatorias para operadores de casino, apuestas deportivas y loterías, y que contempla el bloqueo técnico de sitios y aplicaciones que carezcan de permiso vigente.
La Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Azar en México ha señalado que la reforma busca combatir el mercado ilegal y atraer inversión formal al sector.
Para el usuario común, lo que cambia es más concreto. El bloqueo de dominios sin permiso ya opera desde 2025. Una plataforma que hoy funciona puede dejar de estar disponible mañana, y reclamar un saldo a un sitio bloqueado que nunca tuvo autorización mexicana es, en la práctica, muy difícil.
¿CÓMO SABER SI UN CASINO EN LÍNEA OPERA CON PERMISO EN MÉXICO?
No todas las plataformas que aparecen en un buscador están autorizadas para operar en el país. El esquema vigente otorga permisos principalmente a salas físicas con extensión en línea, mientras que buena parte de los sitios llamados puramente digitales funciona con licencias emitidas en el extranjero, en jurisdicciones como Curazao o Malta.
Esa diferencia no salta a la vista. Las comparativas en casinos online en México suelen documentar qué operadores aparecen respaldados por un permiso de la Segob y cuáles trabajan con licencia extranjera, además de las condiciones y los métodos de pago de cada plataforma.
Hay señales que cualquier usuario puede revisar sin conocimientos técnicos. Los sitios autorizados suelen mostrar el número de permiso en el pie de página, junto con la razón social del permisionario, que debe corresponder a una empresa identificable y no a un nombre genérico. También indican de forma visible que el acceso está reservado a mayores de 18 años, y ofrecen un domicilio en México y un canal de atención real, no solamente un formulario de contacto.
Conviene desconfiar de lo contrario: pies de página vacíos, dominios recién creados, condiciones redactadas en un español aproximado y presión para depositar de inmediato.
¿DÓNDE SE VERIFICA Y QUÉ HACER SI ALGO SALE MAL?
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica en su portal el registro de permisionarios autorizados en el país. La consulta es gratuita y es el único listado oficial. Si una marca no aparece ahí, ni como permisionaria ni asociada a una, lo prudente es asumir que opera fuera del esquema mexicano.
Cuando el problema ya ocurrió, la ventanilla depende del tipo de conflicto. Si el cargo salió de una tarjeta bancaria, la reclamación corresponde a la Condusef. Si se trata de publicidad engañosa o de condiciones que no se respetaron, el canal es la Profeco. Y si la plataforma opera sin permiso, la denuncia va a la propia Segob.
Guardar comprobantes ayuda más de lo que parece: capturas de la promoción, correos de confirmación y el estado de cuenta donde aparece el cargo. Sin ese respaldo, cualquiera de los tres trámites avanza poco.
¿POR QUÉ ESTO IMPORTA EN CAJEME?
Los 958 reportes que Sonora Cibersegura registró en 2025 no se refieren únicamente al juego en línea. La mecánica que describen, sin embargo, es la misma que se repite en cualquier plataforma digital: páginas falsas que copian el diseño de una marca conocida y solicitudes de datos personales que imitan a un banco o a una institución federal. Quien haya seguido los reportes de fraude cibernético en Sonora reconoce el patrón sin necesidad de que se lo expliquen.
El juego en línea es entretenimiento y está reservado a personas adultas. La diferencia entre hacerlo dentro o fuera del marco legal no se nota mientras todo funciona. Se nota el día que algo falla, cuando la pregunta deja de ser qué plataforma elegir y pasa a ser ante quién reclamar.

