Ante la llegada del verano y las lluvias, se incrementan tanto el calor como la humedad, que son condicionantes para la reproducción y proliferación de zancudos y garrapatas, que son los vectores para el contagio de enfermedades como el dengue y la rickettsiosis, por lo que se hace necesaria la participación ciudadana, advirtió Karla Álvarez Echeverría, coordinadora de los Escuadrones Básicos Territoriales de la Secretaría de Salud Pública en la entidad.
En entrevista, hizo saber que el área a su cargo maneja la estrategia denominada Casa Limpia, que tiene como objetivo permear hábitos saludables entre la población, coadyuvando con ello a mantener las casas sin cacharros y maleza, volteando los recipientes y colocando larvicidas en recipientes, poniendo tapas a los tinacos, para prevenir que se conviertan en criaderos del mosco transmisor del dengue.
Los colchones en desuso, que algunas personas acumulan en sus patios, pueden ser un factor de riesgo al ser criaderos de garrapatas, que son las transmisoras de la bacteria Rickettsia rickettsii, que provoca la fiebre manchada comúnmente conocida como rickettsia, que es mortal en la mayoría de los casos si no es tratada a tiempo, dijo.
Comentó que, dentro de la estrategia para tratar de eliminar ambas enfermedades, las mascotas pueden ser el punto central ya que, por un lado, está el que el perrito es un hospedero natural de la garrapata, y por otro están los recipientes o abrevaderos en los que se les da agua a estos, los cuales deben lavarse muy bien por lo menos dos veces a la semana para prevenir que sean criaderos del zancudo Aedes aegyptii, cuyo ciclo de vida es de siete días después de poner los huevecillos hasta convertirse en adultos.
Llamó por ello a mantener los patios y los recipientes de las mascotas limpios, con el propósito de que este verano pueda reducirse la incidencia de estas enfermedades y con ello el riesgo de defunciones.
Asimismo, instó a permitir el acceso del personal que forma parte de los Escuadrones Básicos Territoriales de la dependencia, que buscan detectar además criaderos ocultos, como son los floreros entre otros recipientes dentro de los domicilios, así como paredes sin enjarrar en las viviendas, que puedan ser escondites de las garrapatas.





