Además de que cuenta con 3 de los 5 tipos de manglares que existen en el mundo, entre otras riquezas naturales, la comunidad de Bahía de Lobos en San Ignacio Río Muerto es una zona de estancia para el denominado lobo marino Californianus, especie que habita el Mar de Cortés.
Es por esta razón, y por otras atracciones, que las visitas suelen aumentar durante la Semana Santa de cada año. Es en la isla conocida como "Isla Lobo", cruzando el océano, donde puede observarse a esta especie descansar cada año antes de empezar a migrar. La manada reposa en la arena de manera pacífica y posteriormente se echa a las aguas para nadar en el océano.

TEMPORADA IDEAL PARA VERLOS
Erick Reyes, coordinador de proyectos en la Fundación Mercedes Barrón y expositor en la denominada Expo "Cuidemos el Mar de Cortés", explicó que es en esta temporada del año cuando las agrupaciones pueden verse, pues posteriormente esta especie migra para la reproducción.

"Si vienen a Bahía de Lobos los van a poder avistar de lleno, principalmente más lobos machos. Suelen verse en diciembre, enero, febrero y hasta en el mes de marzo. Después ellos migran de 200 a 300 kilómetros al norte para poder reproducirse, el lobo marino puede llegar a tener hasta 16 parejas", mencionó.

Su "ladrido ronco" resuena en la isla en mención y la manera ideal de apreciarlos es arriba de una panga, aunque también se puede tocar tierra, pero a una distancia segura.

"Hay que recordar que están en su habitad natural y que pueden ser especies agresivas, se recomienda verlos desde la panga, disfrutar del majestuoso rugido, si bajan a la isla pueden guardar distancia de 10 a 15 metros, sin problema", advirtió.

RIQUEZAS TURÍSTICAS
Roberto Valenzuela, buzo rescatista y exintegrante de la agrupación Héroes del Mar, destacó que hay formas de diferenciar a un macho de una hembra.
"El macho suele ser muy grande, llega a pesar hasta 500 kilos, suele tener una bola en la frente. Son muy territoriales y más agresivos que las hembras. Las hembras se diferencian por no tener la bola en la frente, son más delgadas, más juguetonas", dijo.
Asimismo, explicó que Bahía de Lobos no cuenta con alguna persona dedicada exclusivamente al turismo, sin embargo, hay disposición de pescadores y gente que maneja pangas para llevarlos de ida y vuelta a la isla, para disfrutar del paisaje, que cuenta con muchas riquezas naturales.

"Aquí tenemos 3 de los 5 manglares que hay en todo el mundo, aquí pueden encontrar manglar amarillo, rojo y verde, lo van a distinguir por 3 fases, el tipo de hoja, tamaño y raíz", comentó.
Estos sirven como refugio para la crianza de distintas especies y se pueden observar aves como el pelícano reposar en ellos.

"El mar es impresionante, hay delfines, hay mucha comida de comunidad indígena. En Semana Santa es muy probable que vean a los lobos marinos en grupos grandes, en el caso de los delfines no hay un estudio de cuánto tiempo se mantienen en esta zona, pero en estas fechas puede haber avistamientos, aunque pocos", expresó.
PIDE CUIDAR LAS ESPECIES
Si bien la experiencia puede ser buena para las personas al visitar la isla y la comunidad en general, Roberto Valenzuela advirtió que se deben de cuidar las especies al máximo, pues si la panga maneja a gran velocidad por la zona donde se encuentran los lobos existe el riesgo de cortarlos mientras ellos nadan e incluso provocarles daños mortales.

Por ello recomendó acercarse de manera calmada y estar atentos al rugido del macho alfa, ya que si esté da señales de sentirse incómodo puede atacar o irse de la zona.
En Bahía de Lobos no suelen verse crías de esta especie, pues solo es lugar de descanso antes de migrar.




