El Cáncer de colon ocupa el tercer lugar dentro de los cánceres en México, después del de mama y el de próstata, con una incidencia de entre 190 mil y 220 mil casos nuevos cada año, de los que el 30 por ciento derivan en la muerte del paciente, expuso el médico internista Samuel Wong González.
En entrevista, el especialista dijo que, al diagnosticar un cáncer, la pregunta obligada es ¿por qué? Y entre las causa s viene la carga genética, y otros elementos fundamentales, como el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo, y las dietas ricas en carne, con poca fibra.
Comentó que, al igual que muchas otras enfermedades, este tipo de cáncer es curable al detectarse los síntomas iniciales y ser tratado; entre estos están los sangrados rectales, que la gran mayoría considera que son hemorroides y no se tratan de manera adecuada; ello por el fuerte estigma en la sociedad de hacerse un tacto rectal. Sin embargo, un porcentaje muy alto es cáncer de colon.
Otros síntomas, que son los que realmente los pacientes toman en cuenta, son la fuerte pérdida de peso, el dolor abdominal y una anemia a la que no se le encuentra causa, la fatiga constante, así como la falta de apetito, dijo.
La mayor prevalencia se da en personas con edades de los 45 años edad en adelante, pero hay casos que se han dado en personas más jóvenes, señaló.
Los diagnósticos se pueden adelantar haciendo marcadores tumorales; así como el cáncer de próstata se puede diagnosticar en parte con el examen de antígeno prostático, el de colon se diagnostica con el denominado antígeno carcinoembrionario (ace), que puede variar mucho si el paciente fuma o no; pero si el paciente tiene títulos por encima de 3.5, debe ser monitoreado como probable.
El estándar de oro para diagnosticar un cáncer de colon y recto es la colonoscopia, que ayuda a detectar incluso un pólipo, lesión que más tarde pudiera malignizarse.
Al ver la tumoración, se hace una biopsia, y dependiendo del diagnóstico y se tiene ya el resultado comprobado hay opciones, donde participan el oncólogo médico y el oncólogo quirúrgico; si el cáncer está localizado se pude extirpar con un procedimiento quirúrgico, pero si ya se extendió a otros órganos, como el hígado o el pulmón (que es a donde se va generalmente este tipo de cáncer), debe usar quimioterapia o radioterapia, señaló.
Si es diagnosticado de forma temprana, hay una posibilidad de sobrevida del 90 por ciento a 10 años, aseguró.




