Para Alba Margarita Rodríguez Viesca, originaria de Cócorit, la enfermería no es solo un trabajo, sino un propósito de vida que abrazó desde la infancia. Sin embargo, el camino para portar el uniforme del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estuvo marcado por desafíos que pusieron a prueba su temple.
UNA CARRERA DE OBSTÁCULOS
El inicio de su trayectoria profesional no fue sencillo. Al momento de buscar su ingreso a la Escuela de Enfermería del IMSS, Alba se enfrentó a un sistema que parecía cerrarle las puertas. Pese a tener inicialmente una respuesta negativa para presentar su examen de admisión, su insistencia logró que le permitieran realizar la prueba, la cual aprobó con éxito.
Su formación fue una combinación de esfuerzo académico y laboral, pues trabajó en una clínica particular para costear sus estudios. Tras egresar, la meta de obtener una base en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) se convirtió en una auténtica odisea que duró años.
"Al salir de la escuela empecé a trabajar en Isssteson; ahí estuve ocho años y nunca me dieron base", relata Alba Margarita, recordando los tiempos en los que la estabilidad laboral parecía lejana.
EL TRIUNFO DE LA PERSEVERANCIA
La característica que define a Rodríguez Viesca es no rendirse. Durante seis años entregó documentación constantemente en el IMSS, hasta que un momento crítico cambió su camino.
"Duré un mes yendo todos los días, hasta que la secretaria me dijo: 'Ya me hartaste, te voy a aceptar los papeles si me consigues un tarjetón antes de las dos de la tarde, porque hoy liberan propuestas'", narra con satisfacción. Tras cumplir con el requisito y aprobar los exámenes correspondientes, inició su labor en Hermosillo, para después lograr su cambio a Ciudad Obregón. Hoy suma ya 12 años de servicio formal en la institución.
SALUD EN LA "CABALGATA CON AROMA DE MUJER"
Ese mismo espíritu de servicio la llevará a hacer historia el próximo domingo 1 de marzo, en la edición número 16 de la Cabalgata con Aroma de Mujer. Por primera vez, el evento contará con una enfermera activa durante el recorrido, quien cabalgará un ejemplar "mansito" para monitorear la salud de las participantes.
La iniciativa surgió tras una experiencia personal en ediciones anteriores, cuando sufrió un golpe accidental por parte de la exatleta olímpica Ana Gabriela Guevara, luego de que un caballo se descontrolara.
Alba Margarita portará un botiquín de emergencia equipado con analgésicos, antihistamínicos y material de curación. Su logística está fríamente calculada: coordinada con jinetes de apoyo vía telefónica, planea llevar insumos proporcionales al número de asistentes (por ejemplo, 10 dosis de paracetamol por cada mil jinetes).
Para Alba, estar presente en la cabalgata es la extensión natural de su carrera: sentirse "como pez en el agua" sirviendo a los demás, ahora desde la montura.
Alba dijo que quien requiera medicarse durante la cabalgata deberá tener conocimiento de que no es alérgico a ciertos medicamentos.




