La Diócesis de Ciudad Obregón, a través de la Pastoral Agrícola, anunció la realización de diversas misas de acción de gracias por el término del ciclo agrícola 2025-2026 en distintos municipios del sur de Sonora, como una forma de reconocer la labor de los productores y agradecer por los frutos obtenidos durante la temporada.
Las celebraciones religiosas se llevarán a cabo el próximo domingo 31 de mayo y forman parte de las actividades que la Iglesia Católica ha impulsado en los últimos años para fortalecer el acercamiento con el sector agrícola, considerado uno de los pilares del desarrollo económico y social de la región.
RECONOCEN LA IMPORTANCIA DE LOS AGRICULTORES
La Iglesia ha mantenido un trabajo cercano con agricultores y familias vinculadas al campo, reconociendo las dificultades que enfrentan y la importancia de su labor para el sustento regional.
Además de promover espacios de agradecimiento por las cosechas y los dones recibidos, la Pastoral Agrícola también ha impulsado oraciones y celebraciones especiales para pedir lluvias ante las condiciones de sequía que han afectado los valles agrícolas del sur de Sonora durante los últimos años.
Las condiciones climáticas han representado desafíos importantes para el sector. Entre ellas, la reducción en la disponibilidad de agua y la disminución de horas frío registradas durante esta temporada, situación que impactó el rendimiento del trigo y obligó a reducir superficies de siembra.
SEDES Y HORARIOS DE LAS MISAS
La misa principal se realizará en la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús, en Ciudad Obregón, a las 10:00 de la mañana y será presidida por Monseñor R. Felipe Pozos Lorenzini.
También habrá celebraciones en otros municipios de la diócesis:
- Empalme: Parroquia Nuestra Señora de Fátima, 8:00 a.m.
- Etchojoa: Parroquia Inmaculada Concepción, 11:00 a.m.
- Bacobampo: Parroquia Nuestra Señora de Fátima, 11:00 a.m.
- Navojoa: Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, 12:00 p.m.
- Huatabampo: Parroquia Cristo Rey, 12:00 p.m.
Con estas actividades, la Iglesia busca mantener un espacio de fe y esperanza para quienes trabajan la tierra y enfrentan los retos que atraviesa actualmente el campo sonorense.





