Productores trigueros de la zona Fuerte Mayo tienen confianza en que habrá resultados favorables en la cosecha de las aproximadamente 9 mil 200 hectáreas establecidas en esta región durante el ciclo 2025-2026, a pesar de que no hubo muchas horas frío.
Noé López Gastélum, líder productor de la zona, señaló que, según algunos especialistas, el trigo necesita alrededor de 600 horas frío para alcanzar un crecimiento adecuado durante su fase vegetativa, pero en el actual ciclo se ha estado muy por debajo de esa cantidad.
"Sin embargo, tenemos expectativas positivas; ojalá las condiciones climáticas durante las próximas semanas favorezcan el desarrollo final del cultivo", manifestó.
Mencionó que en la zona Fuerte Mayo históricamente se registran menos horas frío que en los valles agrícolas del Mayo y del Yaqui, lo que ha influido tradicionalmente en diferencias importantes en los niveles de producción entre las tres regiones.
Informó que el cultivo muestra un avance normal en varias parcelas y está en la etapa de espigamiento, mientras que las siembras más tempranas ya comenzaron el proceso conocido como "barroseo", fase previa a la maduración del grano.
López Gastélum agregó que algunos productores ya realizan el tercer riego comprometido por los módulos, mientras que otros todavía aplican el segundo, dependiendo de la fecha en la que se estableció la siembra.
"Parece que va bien el cultivo, no hemos visto estirones fuertes que nos indiquen problemas graves y esperemos que así continúen las cosas", agregó.
Asimismo, mencionó que en años con mayor disponibilidad de agua se han establecido hasta 24 mil hectáreas de trigo en la zona Fuerte Mayo, pero en el actual ciclo agrícola la superficie sembrada fue considerablemente menor.
"Y pues, en lo que tenemos sembrado, esperemos que nos vaya bien", concluyó.




