El avance del gusano barrenador mantiene en alerta a la industria ganadera de Estados Unidos, especialmente en Texas, donde autoridades y productores advierten sobre las consecuencias económicas que podría generar un brote de gran escala.
El comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, criticó la respuesta del Gobierno federal ante la amenaza del parásito y aseguró que las autoridades actuaron con lentitud pese a las advertencias realizadas desde hace meses por representantes del sector.
"En lugar de utilizar todas las herramientas disponibles, el USDA actuó con demasiada lentitud y se basó únicamente en una solución parcial que tarda años en implementarse por completo", señaló Miller en un comunicado.

IMPACTO ECONÓMICO PARA EL SECTOR
De acuerdo con el funcionario, una expansión significativa del gusano barrenador podría provocar pérdidas por miles de millones de dólares para la industria ganadera estadounidense. Además, advirtió que la situación presionaría aún más los precios de la carne de res, que ya registran un incremento de 57 por ciento desde 2020, según cifras de la Reserva Federal de Dallas.
La preocupación crece en un contexto en el que el inventario de ganado en Estados Unidos se encuentra en su nivel más bajo en décadas. Entre las causas destacan las sequías prolongadas, el aumento de los costos de producción y las restricciones a la importación de ganado procedente de México implementadas por el Departamento de Agricultura para evitar la propagación del parásito.
TEXAS, PIEZA CLAVE EN LA PRODUCCIÓN
Texas concentra el mayor inventario de ganado vacuno del país, con más de 12 millones de cabezas, lo que lo convierte en un actor fundamental para el suministro nacional de carne de res.
Además de albergar una importante cantidad de ranchos y corrales de engorde, el estado desempeña un papel estratégico en la cadena productiva ganadera. Por ello, cualquier amenaza sanitaria que afecte a sus rebaños podría tener repercusiones directas en productores, exportadores y consumidores, impactando los precios y la estabilidad del mercado estadounidense.





