Estudiantes de séptimo semestre, grupo 7-A, de Innovación Agrícola Sustentable participan en un proyecto de campo de la asignatura Genética y Fitomejoramiento, impartida por el doctor y docente del Instituto Tecnológico del Valle del Yaqui, Gilberto Rodríguez Pérez.
El docente expresó que el objetivo es que conozcan directamente los procesos de genética y mejoramiento de cultivos, así como las características de distintos materiales vegetales.
Comentó que el experimento incluye maíces nativos de Sonora, Yucatán, Michoacán y Oaxaca, de diferentes colores, además de líneas endogámicas blancas y amarillas, variedades sintéticas e híbridos.
Además, dijo que los alumnos observan sus diferencias fenotípicas y realizan prácticas de autofecundación y cruzamiento para comprender cómo se desarrollan nuevos materiales con mejores características productivas.
En sorgo se establecieron líneas hembra y macho para realizar cruzamientos, así como híbridos destinados a la producción de grano y forraje. Las actividades buscan trasladar la teoría del aula al campo y fortalecer competencias relacionadas con el mejoramiento genético, el rendimiento y la calidad de los cultivos.

RIEGO Y LIMITACIONES PARA INVESTIGAR
El proyecto funciona con riego por goteo, sistema que los propios estudiantes ayudaron a instalar para hacer más eficiente el uso del agua. Sin embargo, el docente señaló que existen limitaciones económicas dentro de la institución para desarrollar investigación.
Rodríguez Pérez explicó que ha tenido que buscar recursos externos y aportar de su propio bolsillo para mantener el proyecto. Entre los materiales que, según indicó, adquirió personalmente están fertilizantes, productos foliares orgánicos, cintilla y equipo para el sistema de riego, mientras los estudiantes apoyaron con la instalación.

"LA ESCUELA NOS LIMITA EN HACER INVESTIGACIÓN"
El académico cuestionó que a los investigadores se les exijan resultados e indicadores, como publicaciones científicas y participación en congresos, pero que los recursos asignados para desarrollar los proyectos sean insuficientes.
"La escuela nos limita en hacer investigación, pero sí quieren sus famosos indicadores, de lo que publicamos en artículos científicos, en congresos, etcétera. En mi caso, cuando obtengo un proyecto no me dan todos los recursos, los desvían", afirmó.
La declaración refleja, desde su perspectiva, una problemática de financiamiento y disponibilidad de recursos para la investigación académica. Pese a ello, el docente ha buscado alternativas para que las carencias económicas no impidan que los alumnos tengan experiencias prácticas.

