A 89 años del reparto agrario, el Valle del Yaqui recuerda su transformación histórica

El acontecimiento dio origen a nuevas comunidades rurales y cambió el futuro de miles de familias dedicadas al trabajo del campo

El reparto de tierras de 1937 representó un parteaguas para los antiguos trabajadores agrícolas, quienes comenzaron una nueva etapa como ejidatarios (Créditos: Dayan Lagarda)
El reparto de tierras de 1937 representó un parteaguas para los antiguos trabajadores agrícolas, quienes comenzaron una nueva etapa como ejidatarios (Créditos: Dayan Lagarda)

Este 31 de octubre no solamente está marcado por las celebraciones de Halloween. Para la historia de Cajeme y el sur de Sonora, la fecha tiene un significado mucho más profundo; recuerda uno de los acontecimientos que transformaron para siempre al Valle del Yaqui, el reparto agrario de 1937, considerado un parteaguas en la vida de miles de familias campesinas.

Hace 89 años, el entonces presidente de México, Lázaro Cárdenas del Río, visitó Cajeme para formalizar la entrega de documentos que acreditaban la dotación de tierras a 2 mil 159 ejidatarios, en un proceso que modificó la estructura de propiedad agrícola de la región y abrió una nueva etapa para sus habitantes.

Durante las primeras décadas del siglo XX, las tierras productivas del Valle del Yaqui estaban concentradas en grandes propietarios y empresas agrícolas, mientras la región crecía como zona productora de alimentos, la mayoría trabajaba como peones en haciendas.

Esa desigualdad impulsó las demandas campesinas que llevaron a la reforma agraria cardenista.

DIMENSIÓN DEL REPARTO

Se dotaron 53 mil 516 hectáreas en total:

  • 17 mil 417 de riego
  • 36 mil 99 de temporal

No fue solo tierra: fue el paso de ser peones a ser propietarios de derechos ejidales y el nacimiento de nuevas comunidades.

EJIDOS CREADOS

El reparto consolidó núcleos como Cajeme, Campo 6, Campo 16, Campo 31, Campo 47, Campo 60, Campo 77, Campo 700 (Campo 5), Campo 1402, Campo Yaqui, El Castillo, Providencia y Quetchehueca, que hoy son parte de la identidad y organización territorial del municipio.

IMPACTO PRODUCTIVO

Al inicio se impulsó el trabajo colectivo, con financiamiento y asistencia técnica para cultivos como trigo, algodón y arroz. Aunque después cada ejido cambió su forma de organización, la huella de 1937 quedó permanente. Asimismo, en febrero del mismo año, representantes yaquis pidieron a Cárdenas la restitución de tierras ancestrales, el Gobierno federal lo reconoció con un acuerdo aparte que les otorgó tierras laborables en la margen derecha del río Yaqui y acceso al agua. Es la lucha histórica de la nación yaqui y no debe confundirse con la dotación a los trabajadores agrícolas mestizos.

A casi nueve décadas, sigue siendo la referencia para entender a Cajeme como una de las regiones agrícolas más importantes de México. Recuerda a los campesinos que pudieron construir patrimonio y el origen de las comunidades rurales que aún existen. Por eso, en Cajeme el 31 de octubre es también una fecha para recordar raíces y la lucha campesina.

Dayan Lagarda
Dayan Lagarda


Reportero de medios digitales especializado en la agenda agropecuaria, movilidad, infraestructura y asuntos comunitarios. Con amplia experiencia en periodismo de investigación, entrevistas en campo y cobertura informativa en tiempo real. Mi trabajo destaca por traducir la actualidad local e historias de interés social en contenidos oportunos, rigurosos y cercanos a la audiencia.